Roge y Roge Jr. Paso por el Palacio del Segundo Cabo, para coordinar un contrato por un artículo que me pagará, eventualmente, Cubaliteraria. En lo que espero al abogado, decido caerme por la librería Fayad Jamás, la de moneda nacional. Con el firme propósito de sólo mirar, que con un bebé y Yasmín sin trabajar estamos con una mano adelante y la otra atrás. La librería está como en un sueño, tan atestada que hay montones de libros por los suelos, pendientes de organizar. Onda deliciosa, títulos tentadores,...


